NADANDO EN EL AZUL

Pon todo lo que eres, en lo mínimo que hagas…

Fue el primer deporte que conocí cuando aún era una niña; un azul de piscina no climatizada, en el frío invierno de mi cálida isla.

Reconozco que jamás volví a participar en ninguna prueba de natación, ni seguí vinculada a ningún club que me animara a mantener la disciplina de los largos.

A la vuelta de medio siglo – casualmente – vuelvo a sus aguas. Unas aguas en las que entrenas a solas, te esfuerzas hasta donde tú misma te marques los límites, y descubres la oportunidad de curiosear sobre los miles de pensamientos que te acompañan en cada brazada.

Y es ahora, en la madurez, cuando reconoces en este deporte la ocasión de disfrutar de momentos de introspección, de conocerte, de encontrarte contigo misma, y de tener la calma suficiente para que aparezcan soluciones a cuestiones que bajo estas aguas se vuelven simples…

Teresa Sanlés © 2020

CANADÁ

Éste es un viaje distinto

He cogido la mochila con mis dudas, incertidumbres y desconocimientos, y me he ido a descubrir el mundo.

Sin miedo.

Han tenido que pasar más de cincuenta años de mi vida, para sentir la necesidad de realizar mi primer viaje sola… Sin objetivos, sin metas, sin expectativas.

Sólo “estar” y acompañarme.

Un reto personal que me ha devuelto la mejor experiencia de mi vida…

¿Has sentido algo similar?